13.11.12

Personajes I

-Dale, acercate un poco y amémonos sin parar.
-Esperá un momentito; quién me mandó a mí a ser mandada por vos.
-Vamos, si te encanta.


La preciosidad de las perlas púrpura.

Era linda y se escabullía entre la gente; le gustaba durar lo que un relámpago entre la multitud. Nadie le prestaba atención, pero ella se sentía una estrella. Fugaz, claro. Las manos blancas y limpias, la ropa incómoda pero suya; el calzado ávido para salir corriendo.
Ese día tenía el plan idealizado en el cerebro, el hermoso cerebro que escondía dentro del cráneo. Solitaria, independiente, autónoma. El plan era sencillo; difícil, pero sencillo. Y le encantaba la idea de que saliera mal.
Divisó al blanco. Lo mantuvo a una distancia prudente. Se llenó los pulmones de aire como un pájaro. Caminó hacia la izquierda. El blanco seguía ahí, carcajeaba tapándose la boca con la mano arrugada, las uñas brillosas y los anillos de oro. Ella soltó una sonrisa de semáforo en verde. Aceleró el paso. Llegó a estar a cinco metros. El plan era independiente por sí mismo. Y podía efectuarse por peripecias.
Dio tres pasos atropellados. Cercanía. Olió el perfume a flores del blanco. Se volvió a sonreír y sacudió las manos. Cuatro pasos tranquilos. Aumentó la velocidad. Otro paso. Y otro. Y otro, y otro, y otro y otro y otro, trote, manos listas, girl scout siempre lista, garras limpias, amable, ahora corre, pulmones llenos, manos preparadísimas. La sonrisa, siempre en el rostro.
Ella se había elegido a sí misma por la delicadeza. Y le gustaba ser ella misma. Y hacer de ella misma una persona autónoma.
La mano hábil hizo el trabajo. Se precipitó a arrancar; delicadamente.
No rompió nada, no estropeó nada.
Corrió más rápido aún y fue al refugio. Ahí lo tenía. El blanco ya no era blanco, sino que era gris. Y ahora solamente permanecía soprendido entre gritos burgueses. ¿Pero quién había sido? Nadie la vio, nadie le prestó atención. No la van a atrapar nunca. Al mes siguiente, hizo del collar de perlas, unos cuantos papeles. Que la ayudaron a enterrar la deuda, un poco más.

9.11.12

Sin título V

¿Cómo hacer
para no latir
lo equívoco
lo que duele
dentro y fuera
de la carcasa?

No existe hoy
una ruta fácil
para salir
de la rotonda
que carcome
la esperanza
al punto
de evaporarla.

Y si tuviera el poder
de solucionar
de sanar;
lo haría.

Pero
¿cuál es la solución?
¿cuál es la cura?

Todo se encamina a lo peor
buscando lo mejor.
¿Qué es lo mejor?

Oír las quejas inundadas,
de miedo
de angustia
de sal.

Inundarse uno mismo,
¿qué es 'cambiar' ahora?

Y yo quiero que todo esté bien.
La armonía que nos corresponde,
la paz que merecemos.

¿Qué significa 'que todo esté bien' ahora?

1.11.12

No, yo ya sé

Vos no querés agua que hierve,
vos querés ventanas que den directamente al cielo,
chicas que van al Gaumont en bicicleta,

tras el cristal del parabrisas,
aferrado al volante
deseás haber sido otro.

Vos sos otro, todo el tiempo,
venís, llegás, te vas, volvés,
sos como todos
y todos son otros.

La diferencia es que estás ahí
y estás acá
al tiempo que deseás estar allá
pero sos conmigo y conmigo te vas a quedar.
Al menos un siglo.
Al menos diez años

Al menos por hoy.