1.10.10

Cultivo

Es tan extraño, tan fascinante, tan hermoso. Me gusta el caminar. Pero no tengo palabras. Y quizás fueron los deseos que nacieron y (no) murieron al esperar. Y mi impaciencia, mis ideas, mi silencio y el tuyo. Pero fue instantáneo y lento a la vez. Y quizás tendría que haber hecho algo que sí, y algo que no; terminando en un pasillo no muy extenso. Pero mantenés los ojos, y eso está bueno. Algún día, quizás un viernes por la tarde, cuando se mueren los soles y reinan las nubes y luces estrambóticas y se coordina con los pasos, los latidos, las palabras, las manos, los brazos, el cuerpo, la boca, los pensamientos; te vas a dar cuenta de eso. De lo lindo, de la belleza que se irradia cuando la gente nos mira. Ser así, como yo quiero. Y nunca vas a ser así, porque sos asá, y eso no lo... no se puede cambiar. Pero me gusta todo eso, me gusta la irreversibilidad, la elocuencia, la casa, el ruido, la charla entre paredes y los ojos. Y vos.
Y lo que más me gusta..., lo que más me gusta... es que sos irresistiblemente impredecible.

30.9.10

Limbo

Y es mi punto de vista, los pies contra la pared.
Las piernas extendidas y una tierna cercanía.
Quizás yo volví, quizás yo cambié.
Pero tu música hoy alimenta mis deseos,
Y la magia de oírte soplar me provoca sueño,
Y frío, y ternura y muchas cosas juntas.
Pero cada vez sos más, más y más...
(en mí)







24.9.10

Y volvés

Y tu vida abandona lo que fue contemplar al delfín para darle paso a la metamorfosis y que se vuelva tonina que, por más que salte de un lado a otro, tiñe los mares de sangre, y sumergido en ellos, un cofre del simbolismo que representa ese color. Te sorprende el hecho de que el cerezo esté en flor; obnubilado por una atmósfera rosada para nada empalagosa.
Y volvés, y tu mente se ilumina ante la idea recién nacida, observás a la tonina que te afirma: Estás enamorada.